El respaldo de la ciudadanía europea a la protección de los derechos de propiedad intelectual sigue siendo muy mayoritario. Sin embargo, la última encuesta de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo) revela un leve incremento en el número de europeos que tolera el consumo de falsificaciones o accede a contenido pirateado.

Así, un 7% de los europeos declara que adquiere productos falsificados. Son tres puntos porcentuales más que en 2013, fecha de la anterior encuesta. Entre los jóvenes de 15 a 24 años esta cifra se sitúa en el 15% -frente al 6% de 2013-.

De entre los que consumen falsificaciones, seis de cada diez declaran que dejaría de comprarlas si hubiera productos asequibles. Entre los jóvenes, cuatro de cada diez ven “aceptable” la adquisición de falsificaciones cuando el precio del original resulta excesivamente elevado.

En relación al contenido pirata online, el 10% de los ciudadanos de la UE reconoce haber accedido al mismo, cifra que se eleva al 27% entre los más jóvenes. En 2013, estos datos se situaban en el 9% y en el 26%, respectivamente.

España, por su parte, se mantiene alrededor de cinco puntos por encima de la media europea en vulneraciones de derechos de autor y de propiedad intelectual. Un 11% de los españoles admitió haber comprado deliberadamente productos falsificados -cuatro puntos más que en el resto de la UE- y un 16% descargó o accedió a transmisiones en streaming de contenidos ilícitos.

Tres de cada cuatro españoles que consumieron falsificaciones u obras piratas declararon que dejarían de hacerlo si se ofrecieran alternativas asequibles.

Respaldo a la protección

Esta tendencia, no obstante, no oculta que la gran mayoría de los europeos reclama que se proteja la labor de inventores, creadores y artistas. En concreto, el 97% subraya la necesidad de que puedan proteger sus derechos y ser retribuidos por su trabajo.

Además, el 70% de los ciudadanos comunitarios asevera que nada justifica la compra de productos falsificados, y el 78% reconoce que la piratería tiene efectos negativos para la economía y el empleo.

El consumo de obras a través de la red mantiene su progresión. Así, uno de cada cuatro entrevistados en Europa ya declara haber pagado por contenido de fuentes legales -siete puntos más que en 2013-. Entre los jóvenes, esta proporción sube a cuatro de cada diez.

El director ejecutivo de la Euipo, Antònio Campinos, subraya el alto apoyo que reciben los derechos de propiedad intelectual en Europa, pero dice ser consciente de que “aún hay una labor por hacer para ayudar a los jóvenes”.

España consume un 5% más de falsificaciones y piratería que la UE
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